Levanta alto la cabeza y respira con fuerza, porque no es tuya la culpa, Tu único gasto extra fue aquella maldita hipoteca que te quitó el sueño durante veinticinco años. No es tuyo el delito, no, no es tuyo, Tú no robaste a nadie, Tu único delito fue fumar, maldita gracia, aunque te joda esta [...]