#UmbertoSeQueda, segundo asalto. Lunes 9, 7:00, C/ Guzmanía 7

Umberto Segundo peqStopdesahucio #UmbertoSeQueda
Lunes 9 febrero, 7:00
C/ Guzmanía, 7, <M> Valdeacederas
Segundo intento

El pasado 20 de noviembre, las vecinas de Tetuán paralizamos el primer desahucio de Umberto en la calle Guzmania 7. El caso de Umberto es un ejemplo de la estafa sistemática practicada por muchos prestamistas ante el “cierre del grifo” del crédito bancario desde los comienzos de la crisis. En abril de 2011, después de que se lo negase el banco, solicitó un préstamo 4.000 euros para afrontar unos gastos porque se encontraba en paro. Pocos meses más tarde, su deuda había ascendido a 32.000€ debido a los intereses abusivos. Al no poder hacer frente a esta usura le embargaron su casa, que estaba completamente pagada.

El usurero que lo estafó es Antonio Arroyo Arroyo, que acumula cerca de cien denuncias por esta causa. El cómplice necesario fue el notario, que en ningún momento informó a Umberto de lo que estaba firmando. Le dijeron que, tras seis meses de carencia, tendría que pagar 100 euros al mes, pero cuando llegó este momento le reclamaron los 32.000 y procedieron a subastar su vivienda.

La familia sólo cuenta con 480€ de ingresos al mes: 60€ del REMI de Umberto y 420€ del trabajo a media jornada de su hijo. Aunque la querella por estafa se está tramitando en los tribunales, el juzgado se niega a paralizar el desahucio hasta que la causa se resuelva. Si la “justicia” de finalmente la razón a Umberto, puede que ya sea demasiado tarde.

En el primer intento de desahucio de Umberto, la policía golpeó y arrastró a nuestra compañera Isabel, conduciéndola a una calle apartada donde fue registrada, humillada e identificada. Tras ello recibió una citación judicial por una falta de lesiones y desórdenes públicos. Para sorpresa de todas, en el juicio del pasado 3 de febrero, la jueza solicitó que el caso se tramitase por la vía penal por existir indicios de que Isabel, de 48 años, había agredido y lesionado a TRES policías, dejándo 30 días de baja a un agente. A pesar de este escandaloso montaje, que sólo busca asustar a quienes luchan por el derecho a la vivienda, nuestra compañera y todas nosotras estaremos dando la cara el día 9 en el desahucio de Umberto. Porque su represión y sus mentiras, lejos de amedrentarnos, nos dan más fuerza para seguir adelante.

Podéis golpernos, detenernos y juzgarnos, pero nos seguiréis teniendo enfrente en cada desahucio. Porque en este lado del cordón policial están la justicia y la dignidad. Del otro, sólo habitan las miserias de un mundo que se derrumba.

!El lunes os necesitamos a todas en Tetuán!

!Ni desahucios ni represión: LA LUCHA SIGUE!

Entrevista a #UmbertoSeQueda
Antonio Arroyo Arroyo: el rey de los estafadores usureros

El de Umberto no es un caso aislado, es uno más de los muchos estafados por la trama de Antonio Arroyo Arroyo. Antiguo subastero, ex trabajador del Fondo de garantías de depósitos del Banco de España y hoy prestamista, es el cabecilla de una trama societaria que es una de las mayores estafas hipotecarias actuales. Sus compinches le llaman, al parecer, Dani Devito.

Arroyo acumula casi un centenar de causas abiertas por falsedad documental o delitos fiscales, ha sido condenado en un juzgado de Sevilla por amenazar de muerte a una mujer, y hay una denuncia conjunta en la Audiencia Nacional contra él. Uno de los engañados se ha llegado a quitar la vida. A pesar de todo, hasta el momento el estafador ha salido bien librado de las batallas legales que ha librado.

La finalidad de los préstamos de Arroyo no es cobrar los altos intereses, sino quedarse con la vivienda de los prestatarios. La operación cruza la línea de la usura: es una estafa en toda regla.

Algunos de los afectados han intentado pagar, pero se les ha dado largas hasta que ha cumplido el plazo, momento en el cual se denuncia a las personas que han puesto como aval –y ante notario- su vivienda como garantía. El resultado de estos préstamos entre particulares son cientos de personas estafadas en toda España que están perdiendo sus viviendas por cantidades a que, a veces, no sobrepasan los 2000 euros. Él mismo presume de haber firmado más de 3600 préstamos, lo que da idea de la magnitud de la estafa.

Los notarios son también piezas clave en la estafa (hasta tres notarías trabajan con él en Madrid.) Cuando las personas que piden el préstamo llegan a la notaría se les obliga a firmar letras de cambio que multiplican la cantidad recibida y vencen a los seis meses. Dichas letras de cambio, se prometía falsamente a los engañados, se destruirían a los tres meses. El interés que se les ofrecía inicialmente oscilaba entre un 8% y un 12%, pero aparecían en la notaría, de sopetón, los llamados intereses de demora, de un 29%. Los notarios, además, no explican a los receptores del préstamo que de no afrontar esos intereses en tan breve periodo de tiempo perderán su casa.

En ocasiones, los afectados han denunciado que, tras firmar ante notario que han recibido el dinero, los intermediarios han desaparecido con los cheques. Habitualmente, se les embrollaba con mentiras y lenguaje legalista para que firmaran haber recibido una cantidad superior a la firmada, bajo la promesa de que que el resto se les entregaría a través de otra vía. Las tasaciones de las casas también se hacían a la baja, y eran las mismas sociedades de Arroyo quienes las llevaban a cabo. En definitiva, una cadena de personas colabora para engañar a personas necesitadas, y el engaño concluye amparado por la supuesta garantía que ofrece la notaría.

El préstamo entre particulares no está fiscalizado por el Banco de España, y se ha convertido en una de las facetas más descarnadas de la estafa inmobiliaria en los últimos tiempos. Recientemente le vimos asomar la cara con el caso de Carmen, de 85 años, que perdió su vivienda en Vallecas

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